Yas © La naturaleza del conocimiento. NNNNNNNN Ellen Meiksins Wood en "De ciudadanos a señores feudales. Historia social del pensamiento político, desde la Antigüedad a la Edad Media" (CRÍTICA, 2011), ubica que los sofistas eran maestros y escritores retribuidos, que viajaban de una polis a otra enseñando a los jóvenes de las familias ricas. Florecieron en Atenas gracias a un profundo y creciente interés por la educación, sobre todo por las habilidades requeridas en los tribunales y las asambleas de la democracia, las artes de la retórica y la oratoria. Atenas, con su vitalidad cultural y política, atrajo a maestros distinguidos de otros lugares de Grecia: Pródico de Ceos, un estudioso del lenguaje; Hipias de Elis, cuyos intereses eran enciclopédicos; el brillante retor Giorgias de Leontini, que llegó a Atenas no como un maestro profesional, sino como diplomático, y por encima de todos ellos, el primero y el más grande de los sofistas, Protágoras de Abdera, amigo y consejero...